Sueño
Una vez más te encuentras callado. No se si es por timidez o porque sospecho que eres calculador pasivo; te sientas en el sofá con esa calma que te caracteriza, suspiras, buscas relajarte; yo permanezco de pie pues controlo la oculta ansiedad que poco a poco se despierta para utilizarme en sus juegos de locura, por lo regular siempre charlamos de esa manera.
Te observo, me inquietas. Me acerco sigilosamente a donde tus manos reposan sobre tus rodillas y pienso que fue maravillosa la decisión de vestir falda aunque ese momento no estuviera planeado.
Fingo hojear un libro y tu finges poner atención a como reviso el ejemplar. Al fondo suena Anybody Here? de Naomi, me gusta, me gusta mucho; el escucharla relaja mi tensión y la vuelca frenesí.
Mis piernas quieren ser tocadas por tus manos que se mantienen tranquilas, insisten, me acerco lo suficiente para pedírtelo de una forma grácil, doblo un poco la pierna para lograr tener contacto con tus dedos mientras preguntas cosas que ya no entiendo y no quiero entender.
No eres distraído, sabes lo que quiero pero en el fondo piensas que soy una especie de asesina peligrosa de la que hay que protegerse, aun así te convences lo suficiente para comenzar a complacerme.
Tu mano se posa en mi rodilla, tus dedos ligeros emprenden un viaje por mis extremidades, -exacto! Ya me entendiste- digo en voz baja.
De pronto me veo envuelta en un mar de caricias de tu parte, tu mirada cambia y me hace sonrojar, cierro los ojos para disfrutar el calor que desprende mi sangre a punto de hervir.
Son mis manos ahora las que buscan tu rostro, me encantas, deseo un beso, necesito besarte desde hace tiempo; es un hecho que tú lo pides, la intensidad lo reclama.
Me inclino hacia ti, te miro, tus labios están preparados, estoy cerca y … Desperte.
Te observo, me inquietas. Me acerco sigilosamente a donde tus manos reposan sobre tus rodillas y pienso que fue maravillosa la decisión de vestir falda aunque ese momento no estuviera planeado.
Fingo hojear un libro y tu finges poner atención a como reviso el ejemplar. Al fondo suena Anybody Here? de Naomi, me gusta, me gusta mucho; el escucharla relaja mi tensión y la vuelca frenesí.
Mis piernas quieren ser tocadas por tus manos que se mantienen tranquilas, insisten, me acerco lo suficiente para pedírtelo de una forma grácil, doblo un poco la pierna para lograr tener contacto con tus dedos mientras preguntas cosas que ya no entiendo y no quiero entender.
No eres distraído, sabes lo que quiero pero en el fondo piensas que soy una especie de asesina peligrosa de la que hay que protegerse, aun así te convences lo suficiente para comenzar a complacerme.
Tu mano se posa en mi rodilla, tus dedos ligeros emprenden un viaje por mis extremidades, -exacto! Ya me entendiste- digo en voz baja.
De pronto me veo envuelta en un mar de caricias de tu parte, tu mirada cambia y me hace sonrojar, cierro los ojos para disfrutar el calor que desprende mi sangre a punto de hervir.
Son mis manos ahora las que buscan tu rostro, me encantas, deseo un beso, necesito besarte desde hace tiempo; es un hecho que tú lo pides, la intensidad lo reclama.
Me inclino hacia ti, te miro, tus labios están preparados, estoy cerca y … Desperte.
Comentarios