Mi Mar
Ayer tuve un sueño que me decía que Mariana aceptaría su embarazo y tendría dentro de 9 meses a su primer hijo. El sueño al final se convirtió en pesadilla.
Desde que me levanté pensé en ella, le hablaría llegando a la redacción pues pasaron ya 2 semanas desde que me dio la noticia y no sabía que decisión tomó. Estaba segura que había elegido abortarlo.
Su embarazo inesperado no fue producto de un descuido que todos en algún momento solemos tener, ella se cuidaba con el "famoso DIU" que es famoso por que no sirve de nada y éste es un ejemplo de su nula eficacia.
Se me olvidó platicarle el asunto a Filo pues aprovechamos la mañana para platicar cosas más relevantes en el momento: la mala noticia que recibimos de Luigi (su padre sufrió un derrame cerebral), la de laura (la despidieron), temas referentes al nuevo proyecto que caminan poco a poco y banalidades como el chisme de gente que se presta a ser "comidilla" en nuestras conversaciones.
Como todo viernes se me hizo tarde así que me apresuré a terminar mi rutinaria obligación de preparar los adelantos antes de que comenzara la junta editorial. Volví a Mariana. Le hablé de inmediato, no obtuve respuesta y me preocupe un poco, lo que me impulsó a insistir hasta que horas más tarde atendió mi llamada con normal tranquilidad, tanto que pensé: "Claro ya acabó con el problema".
Sophie: Mariana! me tienes con el jesús en la boca, no me contestabas, como estas?
Mariana: Bien, estoy bien, me he regresado de Toluca a casa de mis padres por un tiempo. No me he sentido bien, no quiero estar sola.
S- Que pasó por fin? ya no supe nada.
M- Pues he decidido tenerlo, estoy convencida, de hecho estoy por entrar con el doctor.
En ese momento se me enfrió la sangre, sentí ganas de llorar. Era la impotencia de no poder gritarle: "¿Estas Loca, que te pasa, quien eres?"
Respiré profundo y aproveché ese respiro para invitarla al estreno de la temporada de Ballet Teatro del Espacio esa misma noche. Ya estando ahí podría hablar con ella más tranquilamente y podría convencerla de no tener a ese niño.
Aceptó la invitación y quedamos a las 7:30pm.
Todo en mi mente retomó el asunto más de lo debido y no dejó que la concentración me permitiera elaborar las tareas de redacción que tenía pendientes, pensaba una y otra vez que a mi amiga, la más querida, le sucedía lo peor que jamás había ocurrido y que su decisión la llevaría a desperdiciar su vida nomás porque si.
No lo entendía, ella tenía planes, no estaba en la mejor situación financiera ni sentimental, necesitaba más tiempo sola, todo acabaría, todo cambiaría. No, debía convencerla lo antes posible.
Me preocupé, me entristecí, me enojé. Estaba conciente de que tenía que hablarle de la mejor manera, que en este momento no podría explotar contra lo que yo creí en ese momento que era el peor error de su vida.
Luego del trabajo, salí a encontrármela como habíamos quedado, y en el camino recordé que se me había olvidado ingresar mi hoja de pago del examen de la UNAM y era el último día. "Chingada madre!, y todo por este problema, que es de Mariana pero también es mio, yo no permitiré que sea infeliz. Ahora que hago?".
Era el último día que podía hacerlo, es importante ese examen, ya eran las 8pm y la presentación del Ballet me demoraría más de 1 hora. Hablé con Dennis para que me apoyara, no podía, hable con mi hermana, no tenía computadora, quise localizar a mi mama, no estaba, le pedí a filo que lo hiciera por mi, su Lap no contaba con batería (que por cierto me pidió pasara por la batería).
Eso hizo que mi furia aumentara. Apenas vi a Mariana de lejos y la odié por un segundo, era tonta, ¿quien influenciaba su decisión? , ¿que pretendía?, al saludarla sentí que percibió mi crueldad en mis pensamientos cosa que la incomodó. Cargaba una bolsa llena de coco, sushi, fruta refrescos, agua y dulces. Era normal verla comer y comer, imagínense ahora en tal estado maternal, no deja de comer, vomitar lo que come, volver a comer y dormir.
Cambiaron sus ojos, unos ojos brillosos, como a punto de derramar lagrimas, que de algún modo expresaban cariño y fragilidad. Calmaron un poco mi desesperación y mi molestia.
Entramos al foro, nos sentamos y ya ahí, me puso al tanto de la situación, no dije nada. Toda su explicación de ser madre no era nada fuera de lo común: Quería tenerlo, lo desea de verdad, tiene trabajo, una pareja que podrá solventar muchos de sus gastos, apoyo de su familia y la seguridad de seguir con sus estudios y planes de superarse como mujer.
Primero mi fría desaprobación fue trastornándose a lástima, terminé arrepentida.
Una de las cosas que hacen de Mariana la amiga más fenomenal y más querida, es que siempre respetó mis decisiones, apoyo incondicionalmente todo lo que yo quería y conoce todo lo que me haría feliz. Fiel a guardar mis más íntimos secretos, maravillosa confidente incapaz de interrogar o juzgar mis acciones.
No podía fallarle, no, jamás. Debía respetar sus decisiones.
La presentación de danza duró 1 hora 45 min los cuales reflejaron que tan maravillosa puede ser la vida, la pasión, el amor, el deseo, el esfuerzo, la vida en sí. Estimularon mi sensibilidad y mi razón.
Mariana no podía soportar el cansancio, así que terminada la función la acompañé al vehículo donde su mamá la esperaba. La acompañé, ya, de un modo más cariñoso, quería darle a entender que me arrepentía de mis actitudes y festejé el no haber dicho nada con palabras.
"La quiero mucho y la voy a respetar. Respetaré sus deseos y apoyaré para que se cumplan sus anhelos, siempre Mariana querida".
Me ofreció completar mi registró que había olvidado: "Si quieres ingreso tu pago a la página de la universidad llegando a mi casa, no te preocupes", accedí confiada, como siempre he confiado en ella.
Lo hizo, y yo feliz, no tanto por su ayuda en el trámite sino porque me di cuenta que la amistad de eso se trata de saber que cuentas con alguien y que tu te entregas también, eres capaz de todo por verla bien, por estar a su lado, en cada etapa de su vida, respaldando sus actos y procurando su felicidad, aprendiendo a ser tolerante y aceptar aunque difieras en sus ideales.
Prometí buscarla pronto para acompañarla en los malos ratos que está pasando en sus 7 semanas de embarazo. Quiero estar ahí.
Desde que me levanté pensé en ella, le hablaría llegando a la redacción pues pasaron ya 2 semanas desde que me dio la noticia y no sabía que decisión tomó. Estaba segura que había elegido abortarlo.
Su embarazo inesperado no fue producto de un descuido que todos en algún momento solemos tener, ella se cuidaba con el "famoso DIU" que es famoso por que no sirve de nada y éste es un ejemplo de su nula eficacia.
Se me olvidó platicarle el asunto a Filo pues aprovechamos la mañana para platicar cosas más relevantes en el momento: la mala noticia que recibimos de Luigi (su padre sufrió un derrame cerebral), la de laura (la despidieron), temas referentes al nuevo proyecto que caminan poco a poco y banalidades como el chisme de gente que se presta a ser "comidilla" en nuestras conversaciones.
Como todo viernes se me hizo tarde así que me apresuré a terminar mi rutinaria obligación de preparar los adelantos antes de que comenzara la junta editorial. Volví a Mariana. Le hablé de inmediato, no obtuve respuesta y me preocupe un poco, lo que me impulsó a insistir hasta que horas más tarde atendió mi llamada con normal tranquilidad, tanto que pensé: "Claro ya acabó con el problema".
Sophie: Mariana! me tienes con el jesús en la boca, no me contestabas, como estas?
Mariana: Bien, estoy bien, me he regresado de Toluca a casa de mis padres por un tiempo. No me he sentido bien, no quiero estar sola.
S- Que pasó por fin? ya no supe nada.
M- Pues he decidido tenerlo, estoy convencida, de hecho estoy por entrar con el doctor.
En ese momento se me enfrió la sangre, sentí ganas de llorar. Era la impotencia de no poder gritarle: "¿Estas Loca, que te pasa, quien eres?"
Respiré profundo y aproveché ese respiro para invitarla al estreno de la temporada de Ballet Teatro del Espacio esa misma noche. Ya estando ahí podría hablar con ella más tranquilamente y podría convencerla de no tener a ese niño.
Aceptó la invitación y quedamos a las 7:30pm.
Todo en mi mente retomó el asunto más de lo debido y no dejó que la concentración me permitiera elaborar las tareas de redacción que tenía pendientes, pensaba una y otra vez que a mi amiga, la más querida, le sucedía lo peor que jamás había ocurrido y que su decisión la llevaría a desperdiciar su vida nomás porque si.
No lo entendía, ella tenía planes, no estaba en la mejor situación financiera ni sentimental, necesitaba más tiempo sola, todo acabaría, todo cambiaría. No, debía convencerla lo antes posible.
Me preocupé, me entristecí, me enojé. Estaba conciente de que tenía que hablarle de la mejor manera, que en este momento no podría explotar contra lo que yo creí en ese momento que era el peor error de su vida.
Luego del trabajo, salí a encontrármela como habíamos quedado, y en el camino recordé que se me había olvidado ingresar mi hoja de pago del examen de la UNAM y era el último día. "Chingada madre!, y todo por este problema, que es de Mariana pero también es mio, yo no permitiré que sea infeliz. Ahora que hago?".
Era el último día que podía hacerlo, es importante ese examen, ya eran las 8pm y la presentación del Ballet me demoraría más de 1 hora. Hablé con Dennis para que me apoyara, no podía, hable con mi hermana, no tenía computadora, quise localizar a mi mama, no estaba, le pedí a filo que lo hiciera por mi, su Lap no contaba con batería (que por cierto me pidió pasara por la batería).
Eso hizo que mi furia aumentara. Apenas vi a Mariana de lejos y la odié por un segundo, era tonta, ¿quien influenciaba su decisión? , ¿que pretendía?, al saludarla sentí que percibió mi crueldad en mis pensamientos cosa que la incomodó. Cargaba una bolsa llena de coco, sushi, fruta refrescos, agua y dulces. Era normal verla comer y comer, imagínense ahora en tal estado maternal, no deja de comer, vomitar lo que come, volver a comer y dormir.
Cambiaron sus ojos, unos ojos brillosos, como a punto de derramar lagrimas, que de algún modo expresaban cariño y fragilidad. Calmaron un poco mi desesperación y mi molestia.
Entramos al foro, nos sentamos y ya ahí, me puso al tanto de la situación, no dije nada. Toda su explicación de ser madre no era nada fuera de lo común: Quería tenerlo, lo desea de verdad, tiene trabajo, una pareja que podrá solventar muchos de sus gastos, apoyo de su familia y la seguridad de seguir con sus estudios y planes de superarse como mujer.
Primero mi fría desaprobación fue trastornándose a lástima, terminé arrepentida.
Una de las cosas que hacen de Mariana la amiga más fenomenal y más querida, es que siempre respetó mis decisiones, apoyo incondicionalmente todo lo que yo quería y conoce todo lo que me haría feliz. Fiel a guardar mis más íntimos secretos, maravillosa confidente incapaz de interrogar o juzgar mis acciones.
No podía fallarle, no, jamás. Debía respetar sus decisiones.
La presentación de danza duró 1 hora 45 min los cuales reflejaron que tan maravillosa puede ser la vida, la pasión, el amor, el deseo, el esfuerzo, la vida en sí. Estimularon mi sensibilidad y mi razón.
Mariana no podía soportar el cansancio, así que terminada la función la acompañé al vehículo donde su mamá la esperaba. La acompañé, ya, de un modo más cariñoso, quería darle a entender que me arrepentía de mis actitudes y festejé el no haber dicho nada con palabras.
"La quiero mucho y la voy a respetar. Respetaré sus deseos y apoyaré para que se cumplan sus anhelos, siempre Mariana querida".
Me ofreció completar mi registró que había olvidado: "Si quieres ingreso tu pago a la página de la universidad llegando a mi casa, no te preocupes", accedí confiada, como siempre he confiado en ella.
Lo hizo, y yo feliz, no tanto por su ayuda en el trámite sino porque me di cuenta que la amistad de eso se trata de saber que cuentas con alguien y que tu te entregas también, eres capaz de todo por verla bien, por estar a su lado, en cada etapa de su vida, respaldando sus actos y procurando su felicidad, aprendiendo a ser tolerante y aceptar aunque difieras en sus ideales.
Prometí buscarla pronto para acompañarla en los malos ratos que está pasando en sus 7 semanas de embarazo. Quiero estar ahí.
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