La verdad de una mujer
" Es femenina y por lo tanto, contradictoria".
Se me heló la sangre cuando leí la frase anterior que da pie a una crónica escrita por Carlos Alberto Patiño, un editor del periódico querido y respetado por mí.
Después de leer la crónica completa se desató entre Patiño, Oscar, Aurelio y yo una platica en torno al carácter de una mujer, en la que se concluyó desde el punto de vista masculino que las mujeres somos volubles y complicadas, punto.
Momentos después recibí un correo electrónico de Javier que decía:"quien entiende a las mujeres, yo no".
Pues ni los hombres ni nosotras las mujeres nos entendemos. Triste realidad.
Me he sentido muy afectada entonces no sólo por el hecho de ser mujer sino porque la mayoría de las críticas que hacen los hombres a las mujeres son absolutamente ciertas y aceptarlo me ha costado mi ego. Tal vez nuestra naturaleza no podemos modificarla, pero aceptarla y entenderla desde otra perspectiva es atroz; aceptar que existen características que no son agradables para un hombre y que en el fondo tampoco lo son para nosotras mismas.
¿Por qué?, pienso y resumo algo todavía peor:
No sólo la mujer es complicada sino que se enfrenta a una realidad que le ofrece muchas desventajas ante la vida.
Hace unos años escribí un ensayo sobre la mujer que circulé con mis amistades más cercanas, la mayoría que eran hombres, me dijeron que mi texto demostraba mi total feminismo.
En ese ensayo reflexionaba sobre la falta de voluntad de las mujeres para sobresalir en un mundo hecho para hombres y conformarnos con el papel que nos tocaba vivir. El texto decía: "Nosotras dueñas de nuestra vida, si queremos podemos hacer todo sin la ayuda ni manipulación de ellos, quieren realmente ser libres pues háganlo y ya"
Bueno, mis ideas han cambiado, me he equivocado.
Hace un par de semanas Rafael Cardona dijo irónico "Con tanto movimiento y liberación de la mujer las terminaron chingando, imagínate tú, que ahora tienen doble trabajo, doble friega, un nulo desarrollo y un mínimo cambio en cuanto a oportunidades". Cierto.
Luego mi padre comenzó esta mañana deduciendo porque la mujer no se ha podido superar haciendo referencia a mi hermano: "mientras un chico de 14 o 15 años se dedica a realizar actividades que ejercitan su inteligencia y habilidad mental (practican un deporte, leen, juegan ajedrez, se interesan en algún tema) las mujeres envuelven su vida de romaticismo y no piensan más allá del color con el que se pintarán las uñas para atrapar a un hombre, pues inconscientemente es su único propósito, buscar el respaldo de éste". Cierto.
Es duro, por lo menos para mi, reflexionar esta realidad porque me comprometo a luchar por ser distinta y al mismo tiempo me topo con mi naturaleza.
Algo así:
No me pinto las uñas, no acostumbro a pasar horas en centros comerciales comprando ropa, no me quiero casar, ni tener hijos, evito pensar mucho en aquel chico encantador, me gusta la política, el ajedrez pero me encanta el lápiz labial y los hombres me vuelven loca, aunque no sonsacaré a ningún hombre de su línea de racionalismo pero que bien se siente coquetear con fulano de tal no puedo dejar de ser celosa, seré menos celosa, no, mejor nada de sentimentalismos...
En pocas palabras admiro a los hombres pero disfruto ser mujer.
Se me heló la sangre cuando leí la frase anterior que da pie a una crónica escrita por Carlos Alberto Patiño, un editor del periódico querido y respetado por mí.
Después de leer la crónica completa se desató entre Patiño, Oscar, Aurelio y yo una platica en torno al carácter de una mujer, en la que se concluyó desde el punto de vista masculino que las mujeres somos volubles y complicadas, punto.
Momentos después recibí un correo electrónico de Javier que decía:"quien entiende a las mujeres, yo no".
Pues ni los hombres ni nosotras las mujeres nos entendemos. Triste realidad.
Me he sentido muy afectada entonces no sólo por el hecho de ser mujer sino porque la mayoría de las críticas que hacen los hombres a las mujeres son absolutamente ciertas y aceptarlo me ha costado mi ego. Tal vez nuestra naturaleza no podemos modificarla, pero aceptarla y entenderla desde otra perspectiva es atroz; aceptar que existen características que no son agradables para un hombre y que en el fondo tampoco lo son para nosotras mismas.
¿Por qué?, pienso y resumo algo todavía peor:
No sólo la mujer es complicada sino que se enfrenta a una realidad que le ofrece muchas desventajas ante la vida.
Hace unos años escribí un ensayo sobre la mujer que circulé con mis amistades más cercanas, la mayoría que eran hombres, me dijeron que mi texto demostraba mi total feminismo.
En ese ensayo reflexionaba sobre la falta de voluntad de las mujeres para sobresalir en un mundo hecho para hombres y conformarnos con el papel que nos tocaba vivir. El texto decía: "Nosotras dueñas de nuestra vida, si queremos podemos hacer todo sin la ayuda ni manipulación de ellos, quieren realmente ser libres pues háganlo y ya"
Bueno, mis ideas han cambiado, me he equivocado.
Hace un par de semanas Rafael Cardona dijo irónico "Con tanto movimiento y liberación de la mujer las terminaron chingando, imagínate tú, que ahora tienen doble trabajo, doble friega, un nulo desarrollo y un mínimo cambio en cuanto a oportunidades". Cierto.
Luego mi padre comenzó esta mañana deduciendo porque la mujer no se ha podido superar haciendo referencia a mi hermano: "mientras un chico de 14 o 15 años se dedica a realizar actividades que ejercitan su inteligencia y habilidad mental (practican un deporte, leen, juegan ajedrez, se interesan en algún tema) las mujeres envuelven su vida de romaticismo y no piensan más allá del color con el que se pintarán las uñas para atrapar a un hombre, pues inconscientemente es su único propósito, buscar el respaldo de éste". Cierto.
Es duro, por lo menos para mi, reflexionar esta realidad porque me comprometo a luchar por ser distinta y al mismo tiempo me topo con mi naturaleza.
Algo así:
No me pinto las uñas, no acostumbro a pasar horas en centros comerciales comprando ropa, no me quiero casar, ni tener hijos, evito pensar mucho en aquel chico encantador, me gusta la política, el ajedrez pero me encanta el lápiz labial y los hombres me vuelven loca, aunque no sonsacaré a ningún hombre de su línea de racionalismo pero que bien se siente coquetear con fulano de tal no puedo dejar de ser celosa, seré menos celosa, no, mejor nada de sentimentalismos...
En pocas palabras admiro a los hombres pero disfruto ser mujer.
Comentarios
Las mejores cosas las tenemos de compartir experiencias entre los hombres y las mujeres.... el problema es que queremos entender!
A las mujeres no hay que entenderlas.... hay que quererlas un chingo y ya! jajajajajaja
Te quiero!
Te quiero Mucho.
Carla Valdes
mmm a lo que iba, sin duda, si tienes razon en algo el camino de una mujer es dificil, porque asi se nos plantea y nosotros lo adoptamos, pero mas bien es eso, el asumir un papel, tomar un guion que otro escribe .... te lo dije aquella vez: yo agradezco que hayamos dos o tres que somos individuos a pesar del resultado caotico que nos provoca, y esta chida la diferencia que marcamos: el ser emocionales... porque al final ahi es donde esta la sinceridad, la honestidad, donde se simplifica el caos... y como dice tu tia, somos poder, somos futuro y somos vida... y eso no puede y no debe estar peleado con el sexo opuesto, o con el sexo mismo....
Sigamos con la cabeza arriba,y sigamos que es el punto, ya sea caminando, corriendo o hasta a ras de piso si es necesario, pero jamas jamas jamas amiga, te lo pido de favor, jamas te encuentres decepcionada o sacada de onda por tu feminidad o como tu lo planteas, por el rol que nos toco vivir... porque a cada quien le toca lo que pide o lo que busca... y se que dentro de ti no existe esto que la sociedad y hasta la cultura popular marca.... y esta padre pintarse la uña y peinarse bonito... porque amiga, te pido recuerdes un principio basico en el arte... El arte, la belleza, dignifican.. recuerda los lugares y no lugares en arquitectura... porque las grandes ciudades, del ayer hoy y siempre... y no lo plantea como que somos objeto de decoracion, pero si tenemos el poder de integrar belleza, inteligencia y fuerza... y muchas cosas mas... y observa que gran poder