En un sitio lejano...
Eutanasia, aborto y pornografía infantil fueron los temas que dieron la realización de un congreso titulado "Mentiras Globales", organizado por un grupo religioso en favor de la vida . Rebeca que viajó desde Estados Unidos a compartir su testimonio como hija concebida por una violación, fue la más aclamada y la que provocó lagrimas en algunos asistentes.
El público, escaso, escucho atento de principio a fin, yo, me preguntaba:
El público, escaso, escucho atento de principio a fin, yo, me preguntaba:
¿Es verdad que dios te recibirá siempre en sus brazos y no dejará que sufras de ninguna manera? ¿Es cierto que es mejor cuando una mujer violada tiene a ese hijo pues si lo aborta está siendo doblemente violada? ¿Que tan propicio es mantener en vida a aquel que se ha quedado sin sentir, sin pensar, sin expresar...
Sin expresar como la gente de Mexicali, sede del congreso y cobijo de viejos valores, pueblo mudo que guarda todo causando cierta desconfianza, ciudad desértica.
Ciudad perfecta para congregar a la gente que tenía como objetivo reclamar la vida de otros como si fuera la única opción de que todos alcanzáramos el paraíso y la felicidad, sin embargo, fueron pocas las pruebas, pocas las voces, pocos resultados de convencer a una civilización actual tan caracterizada por la diversidad de ideas; avanzada por el creciente respeto y tolerancia a los que viven con nosotros, por ello, una sociedad más democrática.
Aquel lugar de vientos llenos de soledad, de noches frías como soberbias y tardes calurosas como hipócritas, te confunden con su mezcla de cultura paisana y gringa, con su comida oriental como lo tradicional, donde imperan machos texanos y abundan camionetas cuatro por cuatro. Ese fue el sitio perfecto para aquellos que luchan por los valores de manera tan extremista que sin querer deslumbran también lo egoístas y cerrados que pueden ser.
Mexicali, virgen aun, sin nada que decir, me regaló un poco de su silencio y me permitió encontrarme aquellos con el don de la expresión, ellos venían conmigo y con ellos regresé, encantada por que nos dijimos mucho y nos acompañamos en un viaje a este sitio lejano.
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