Mi melancolía
Arrastro aun la tristeza que queda y es ahora que descubro que vivo en el pasado...
Extraño a mi cafetería querida que desapareció sin dejarme un esspreso cortado, extraño las largas charlas con filo, extraño mis clases de danza, las salidas con amigos, romances vagos y algo de mi infancia.
Quisiera como muchos lo han deseado en algún momento, volver hacia atrás; daría todo por volver a sentarme una mañana cualquiera en esa cafetería y tomar una taza de café junto a aquellos que igual que yo disfrutaban de su tiempo en ese espacio, hablar con amigos que se han distanciado por cuestiones laborales, disfrutar de una lección de danza, sentirme atraída por alguien.
Me encantaría volver a ser niña y jugar con mi hermana, ver a mi madre cuando llegaba cansada del trabajo para prepararnos de comer o viajar juntos a la playa para permanecer en ella un par de semanas.
¿Como dejar en paz aquello que te hizo feliz y que hoy a desaparecido?
Me aferro pensando que tal vez el pasado tocará un día a mi puerta y que yo lo abrazaré con la intención de no dejarlo escapar jamás, pero el esperar ese suceso tan ficticio ha transformado mi presente en una sombra insípida.
No me queda más, no tengo otra alternativa que despedirme de todo eso que no me ha dejado dormir tranquila. Lo siento, se que nunca olvidaré nada de lo que me creó ni de lo que acontece, pero hoy te digo adiós y te guardo en lo más hondo del sótano aquel donde se encuentran los escombros del pasado, que también como yo, debe descansar. 
Comentarios
Como bien dices somos producto de lo que vamos viviendo, entonces no es tan malo no dejar ir, al contrario integralo bien y que todo se amalgame a una Sofia mas fuerte.
La melancolia puede ser deliciosa si te tomas el tiempo de saborearla. Disfrutala y luego sigue con la cabeza en alto y el corazon abierto.
Te quiero mucho amiga.
Besos