Catarsis
Es inevitable.
De repente te levantas como cualquier otro día y una especie de neblina irrumpe en tu habitación y se mete en tu cerebro. Te causa un dolor de cabeza, se apodera de tus ojos y te enseña en un minuto las cosas que debes cambiar en tu vida.
Luego miles de arañas bailan por todo tu cuerpo, escalofrío que te somete a un pánico parecido a cuando la muerte está cerca. No es la muerte, es despertar de un sueño imposible, es regresar al mundo terrenal, con el mismo aire, con la misma gente, con las mismas ansias, con ideas gemelas, con deseos frustrados que te crean monstruo y sólo murmuras: otra vez.
Pero es inevitable, casi necesario.
Debes regresar, debes limpiar los mares de sueño que te mantuvieron dormida, borrarlo aunque queden restos de fantasía que roben un poco de tu mente. Duermes e intencionalmente buscas volver al mismo sueño, pero no se puede.
Es obligado liberarte pronto, arrancarte los recuerdos y sentimientos como sanguijuela que te dejará sin una gota de sangre, no importa porque estaba envenenada de irrealidad, porque te iba a matar tarde o temprano.
Es inevitable...
Purificas emociones, te quedas sin anhelo, sin una sonrisa y sólo esperas olvidar; el cuerpo se dirige solo, no siente nada y tu alma se comienza a morir. El único remedio es esperar que un nuevo sueño lleno de mentiras te vuelva a rescatar...
De repente te levantas como cualquier otro día y una especie de neblina irrumpe en tu habitación y se mete en tu cerebro. Te causa un dolor de cabeza, se apodera de tus ojos y te enseña en un minuto las cosas que debes cambiar en tu vida.
Luego miles de arañas bailan por todo tu cuerpo, escalofrío que te somete a un pánico parecido a cuando la muerte está cerca. No es la muerte, es despertar de un sueño imposible, es regresar al mundo terrenal, con el mismo aire, con la misma gente, con las mismas ansias, con ideas gemelas, con deseos frustrados que te crean monstruo y sólo murmuras: otra vez.
Pero es inevitable, casi necesario.
Debes regresar, debes limpiar los mares de sueño que te mantuvieron dormida, borrarlo aunque queden restos de fantasía que roben un poco de tu mente. Duermes e intencionalmente buscas volver al mismo sueño, pero no se puede.
Es obligado liberarte pronto, arrancarte los recuerdos y sentimientos como sanguijuela que te dejará sin una gota de sangre, no importa porque estaba envenenada de irrealidad, porque te iba a matar tarde o temprano.
Es inevitable...
Purificas emociones, te quedas sin anhelo, sin una sonrisa y sólo esperas olvidar; el cuerpo se dirige solo, no siente nada y tu alma se comienza a morir. El único remedio es esperar que un nuevo sueño lleno de mentiras te vuelva a rescatar...
Comentarios