Necedad
Georgina Morett es una reportera con una larga trayectoria y con un carácter digno de admirar. Atrajo mi atención a partir de un instante en el que expresó que en la nochebuena tenía que hacer bacalao.
Bacalao! reportera, es coordinadora de especiales, ocupada con asuntos de familia, no la veo descansar y todavía: ¡Cocina!
En ese preciso instante pensé que era mi ejemplo a seguir.
Luego de haber comenzado una travesía informática junto a ella, quien siempre me ha guiado con mano dura, he descubierto mucho material político e inspiración para continuar con mi desarrollo en este medio.
Pero hoy me dejó anonadada cuando al revisar mi trabajo "final" dijo:
"Eres muy terca, nunca te pude sacar del tema de las alianzas, ¿Por qué?"
Me quedé helada por dos cosas, la primera fue que no supe contestar ya que ni yo misma entendí porque seguí con un tema que no era el trabajo que se tenía previsto, no lo entiendo aún. La segunda fue algo que les aseguro no dejará mi mente por lo menos este noche ya que, sí, soy una terca.
Soy una terca para todo. Algunos como mi padre lo han llamado obsesión, otros como mis amigos lo han llamado necedad, y otros pocos como mis colegas lo llaman radical. Y sí, el problema es que sea como sea, sea defecto o virtud, es uno de los principales problemas que cargo día a día.
Cuando una idea deslumbra mi vida es muy difícil salir de ésta y es cuando no existen ojos para otras posibilidades.
Tal vez al detectar esta característica me sirva para adquirir los conocimientos que más quisiera y tal vez al reconocerlo dejaré de ser un poco terca y disfrutaré mejor las experiencias.
En fin, quien sabe, porque la necedad impera...
Bacalao! reportera, es coordinadora de especiales, ocupada con asuntos de familia, no la veo descansar y todavía: ¡Cocina!
En ese preciso instante pensé que era mi ejemplo a seguir.
Luego de haber comenzado una travesía informática junto a ella, quien siempre me ha guiado con mano dura, he descubierto mucho material político e inspiración para continuar con mi desarrollo en este medio.
Pero hoy me dejó anonadada cuando al revisar mi trabajo "final" dijo:
"Eres muy terca, nunca te pude sacar del tema de las alianzas, ¿Por qué?"
Me quedé helada por dos cosas, la primera fue que no supe contestar ya que ni yo misma entendí porque seguí con un tema que no era el trabajo que se tenía previsto, no lo entiendo aún. La segunda fue algo que les aseguro no dejará mi mente por lo menos este noche ya que, sí, soy una terca.
Soy una terca para todo. Algunos como mi padre lo han llamado obsesión, otros como mis amigos lo han llamado necedad, y otros pocos como mis colegas lo llaman radical. Y sí, el problema es que sea como sea, sea defecto o virtud, es uno de los principales problemas que cargo día a día.
Cuando una idea deslumbra mi vida es muy difícil salir de ésta y es cuando no existen ojos para otras posibilidades.
Tal vez al detectar esta característica me sirva para adquirir los conocimientos que más quisiera y tal vez al reconocerlo dejaré de ser un poco terca y disfrutaré mejor las experiencias.
En fin, quien sabe, porque la necedad impera...
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